Palacio de Versalles — Cómo Organizar la Visita desde Menorca sin Perder un Día

Entre los talleres de cocina y las notas sobre la isla, de vez en cuando contamos viajes que hacemos los propios vecinos de Menorca. París es, con diferencia, el destino de escapada más repetido desde Mahón en temporada baja, y casi todos los que van por primera vez se plantean lo mismo: si merece la pena gastar un día en Versalles. Nuestra respuesta, tras varias visitas, es que sí, siempre que se organice con cabeza, porque es el lugar donde más fácil es perder la mañana en una cola.

Qué es Versalles y por qué impresiona
Del pabellón de caza al centro del poder
Lo que empezó como un pabellón de caza de Luis XIII se convirtió, bajo Luis XIV, en la sede de la corte francesa y en el modelo de todos los palacios europeos del siglo XVIII. Más de dos mil habitaciones, la Galería de los Espejos con sus 357 espejos frente a 17 ventanas, los Grandes Aposentos del Rey y de la Reina, la capilla real y, fuera, ochocientas hectáreas de jardines diseñados por Le Nôtre con fuentes, bosquetes y el Gran Canal. En 1919 se firmó aquí el tratado que cerró la Primera Guerra Mundial.
Los jardines, Trianón y la aldea de María Antonieta
Mucha gente ve solo el palacio y se va. Error: los jardines son gratuitos la mayor parte del año (salvo los días de Grandes Aguas, cuando funcionan las fuentes con música) y el Gran y el Pequeño Trianón, con la aldea de María Antonieta, son la parte más tranquila de la finca. Para recorrerlo todo sin agobio hacen falta cinco o seis horas; un pequeño tren y bicicletas de alquiler acortan las distancias.
Entradas y horarios: lo que de verdad ahorra tiempo
El palacio cierra los lunes y, en temporada alta, las primeras horas de la mañana se agotan con semanas de antelación. La guía en español del Palacio de Versalles explica bien las zonas, los horarios de cada temporada y qué incluye cada tipo de visita; para reservar, la página de entradas al Palacio de Versalles compara el pase completo con la entrada solo al palacio y las visitas guiadas, que es justo la decisión que conviene tomar antes de llegar. Con entrada de horario en el móvil se pasa por la entrada A sin la cola de taquilla, que en verano supera la hora.
Cómo llegar desde París
La opción más sencilla es el tren RER C desde el centro hasta Versailles Château Rive Gauche: unos cuarenta minutos y diez a pie hasta la verja. También hay trenes desde Montparnasse (Versailles Chantiers) y desde Saint-Lazare (Versailles Rive Droite). Conviene salir temprano, entrar al palacio en la primera franja, comer en los jardines y dejar los Trianones para la tarde, cuando el grueso de los grupos ya se ha ido.
Para quien vuela desde Menorca con escapada de tres o cuatro días, Versalles cabe perfectamente en una jornada completa sin tocar el resto del programa parisino. Solo hace falta la entrada reservada y unas zapatillas cómodas.